El tiempo hasta el primer valor es el intervalo entre la primera visita y el momento en que el usuario obtiene lo que vino a buscar. Es una métrica difícil de inflar, porque no depende de que el usuario se registre ni de que haga clic en un botón: depende de que el producto lo sirva.
Suele revelar problemas que los embudos habituales tapan. Si el tiempo hasta el primer valor sube y la conversión no cambia, casi siempre el problema está en la carga, en el estado vacío o en un paso que exige datos que el usuario todavía no tiene. Medirlo por segmento, y no sólo en promedio, muestra cuál de esos tres puntos está frenando a quién.